La Eucaristía, cuerpo real o símbolo
La
sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana, los que han sido elevados a
la dignidad del sacerdocio real por el bautismo y configurado más profundamente
con Cristo por la confirmación, participan por medio de la Eucaristía con toda
la comunidad en el sacrificio mismo del Señor.
Nuestro
Salvador en la última cena, la noche en que fue entregado, instituyó el
sacrificio eucarístico de su cuerpo y su sangre para perpetuar por los siglos
hasta su vuelta en sacrificio de la cruz y confiar así a su esposa amada: la
Iglesia el MEMORIAL de su muerte y resurrección; sacramento de piedad, signo de
unidad, vínculo de amor, banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma
se llena de Gracia y se nos da una prenda de la gloria futura.
Entonces
se CONMEMORA el memorial de su sacrificio, NO es que se esté sacrificando a
Cristo en cada misa, eso es mentira.
Por eso
es que después de la consagración, el sacerdote dice: “Este es el cordero de
Dios que quita el pecado del mundo”, pero hay una parte anterior en donde uno
también confiesa “anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor
Jesús”.
¿Qué es
en sí la Eucaristía?
¿Es el
cuerpo real de nuestro Señor Jesucristo, es un símbolo o pedazo de galleta?
Mateo 26:26 “Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció
la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomen y coman; esto es mi cuerpo.
(No dice: “Esto
representa”)
Marcos 14:22 “Durante la comida Jesús tomó pan, y después
de pronunciar la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: Tomen, esto es mi cuerpo. 23 Tomó luego una copa, y
después de dar gracias, se la entregó y todos bebieron de ella. 24 Y
les dijo: Esto es mi sangre, la sangre de la Alianza,
que será derramada por muchos.”
Lucas 22:19 “Después tomó pan y, dando gracias, lo partió
y se lo dio diciendo: Esto es mi cuerpo,
que es entregado por ustedes…”
Aquí
es donde se confunden “hagan esto en memoria de mí”, entonces, ¿es un memorial?
Una
cosa es que sea un memorial y otra cosa es que representa.
ü Memorial: Un recuerdo de algo ¿Qué es lo que recordamos? A
Jesús partiendo el pan y diciendo: “esto es mi cuerpo”.
Otra cuestión: Cuando Jesús hablaba simbólicamente
decía: “Yo soy la puerta”, ahora, si nosotros fuéramos a pensar de esa manera,
quiere decir que todas las puertas son Jesús ¿verdad?, pero hay un problema,
algún pasaje de Jesús dijo: ¿esta puerta soy yo? No. Dijo también: “Yo soy la
vid verdadera”, dijo Jesús ¿esta vid soy yo? No. Pero luego Jesús dice: “Yo soy
el pan vivo que bajó del cielo” y luego tomó un pedazo de pan y le dice a sus
discípulos: “Este pan es mi cuerpo”. Entonces no estaba hablando simbólicamente
como en el caso de la puerta y de la vid.
Ahora
para poder entender a San Juan, incluso hay que entender las palabras griegas
que ocupa Juan al escribir esto, de acuerdo lo que dice Jesús. Hay que tomar todo el contexto, no solamente
cierto versículo, hay que leerlo todo para poder entender lo que Jesús está
diciendo.
Juan 6:48-58 “Yo soy el pan de vida. 49 Sus
antepasados comieron el maná en el desierto, pero murieron: (El pan es siempre muy simbólico y representativo en
toda la biblia. ¿Qué fue lo que Abraham le ofreció a Melquisedec? Pan y vino.
¿Qué es lo que desciende del cielo? Desciende pan. Ahora viene Jesús y está
diciendo: “Yo soy el pan de vida…”) 50 aquí tienen el pan que baja
del cielo, para que lo coman y ya no mueran. 51 Yo soy el pan vivo
que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan
que yo daré es mi carne y lo daré para la vida del mundo. 52 Los
judíos discutían entre sí: ¿Cómo puede éste darnos a comer carne? 53
Jesús les dijo: En verdad le digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre
y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. 54 El que come mi
carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. 55 Mi carne es verdadera comida y mi
sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre
permanece en mí y yo en él. 57 Como el Padre, que es vida, me envió
y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. 58 Este es
el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que
comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre.”
Está
utilizando una palabra que se dice “Fago” (come) que significa: masticar; así
que Jesús No está hablando simbólicamente.
Los protestantes dicen: “¿Cómo es que
Cristo va a venir y se va a ser en una ostia un pedazo de carne y nosotros nos
lo vamos a comer?”
Aquí
cambia el verbo “trogo” que quiere decir: comer, tragar. Jesús no está hablando
simbólicamente, le está hablando de masticarlo, morderlo, de tragárselo.
Ahora,
¿qué dice el apóstol Pablo?:
1 Corintios 11:24 “y, después de dar gracias (aparece nuevamente la palabra “Eucaristos”, dio
gracias), lo partió diciendo: Esto es mi cuerpo, que es entregado
por ustedes; hagan esto en memoria mía…”
Así es que la palabra
Eucaristía está en la biblia, lo único es que está en griego.
Son
cuatro pruebas por si no bastó, Mateo lo dice, Marcos, Lucas y todavía lo
remata Pablo en Corintios: “esto es mi cuerpo”, no dice “esto representa”
¿La
ostia sabe a pan? Si. ¿Es trigo? Si. ¿Cómo es que se convierte en el cuerpo y
la sangre de Cristo? Muy sencillo:
Hay un
momento de la consagración que el sacerdote dice: “Santifica estos dones por
medio de la efusión de tu espíritu, de manera que sean para nosotros cuerpo y
sangre de Jesucristo nuestro Señor”
Efusión:
Un traspaso o intercambio de líquidos o cuando se vierte un líquido sobre una
superficie.
Por ejemplo: Una esponja que es de material esponjoso,
blando, tiene muchos orificios; y yo hago una efusión de líquido sobre esa
esponja, ¿qué ocurre con esa esponja? ¿Absorbe el agua, se convierte en agua,
deja de ser esponja? No. Sigue siendo esponja, lo que ocurre es que por medio
de esa efusión ha absorbido el agua.
Lo
mismo ocurre, nuestros ojos carnales no lo pueden ver, la dureza de nuestro
corazón no lo puede ver, pero el que realmente está en Cristo y entiende esto,
sabe muy bien que a través de la efusión del Espíritu, por una obra milagrosa
de Dios, ese pedazo de “galleta” absorbe por medio de la efusión del Espíritu
Santo cuerpo, alma, sangre y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, se
convierte en el cuerpo de Jesucristo y
se cumple lo que dijo Jesús: “esto es mi cuerpo”.
Cuando
Jesús se le aparece a aquellos dos discípulos en el camino de Maú, toma pan, lo
partió, ¿en qué momento reconocieron a Jesús ellos? ¿Por qué no lo reconocieron
antes? Porque Jesús quedó presente en la Eucaristía. “Me voy pero me quedo con
ustedes, yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” y Cristo
está real, presente en la Eucaristía.

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